Blogia
h e l i ó p o l i s

Las opiniones de heliópolis

Matrimonio de conveniencia.

Matrimonio de conveniencia.

No hay que ser ningún adivino para saber que ese matrimonio de conveniencia que forman Lopera y León tiene una bomba en su interior que puede estallar en cualquier momento. Y el momento en el fútbol siempre es cuando aparecen los malos resultados. Tiempo al tiempo. No corramos.

Lopera no se ha marchado de la presidencia del Betis para dar paso a nuevos rostros (aunque en el caso de León, de nuevo tiene poco) sino por haberlo echado la afición verdiblanca. No olvidemos este detalle. Lopera, de haber sido un presidente bajo las leyes anteriores a la creación de los equipos de fútbol en sociedades anónimas, a esta hora estaría en su casa por orden de la grada. A Lopera lo *único* que le sigue atando al Betis, y al Betis con Lopera, es un paquete de acciones que vale y produce demasiado dinero como para olvidarlo al sentimentalismo. Y Lopera, lógicamente, no quiere soltar el becerro de oro ni, lo que es más importante, el oro del becerro que tan *inteligentemente* supo comprar hace 14 años ante nuestras propias narices béticas.

Vamos a ir copiando en este blog todas y cada una de las declaraciones de León a la prensa. Conociendo al personaje, será una tarea costosa y cuantiosa, pues nada le gusta más al nazareno que salir en los medios. Pero lo haremos. Y dejaremos que el tiempo, poco a poco, ponga en su sitio todas y cada una de las *milongas* que venimos leyendo del señor del *nuevo talante*. No es que seamos adivinos, simplemente es que lo conocemos de antiguo y sabemos cómo terminan algunos amores en los tiempos del cólera.

Desde aquí apostamos que esa concordia entre Lopera y León no resiste una tormenta, pero lo peor es que la pantomima la pagará, una vez más, nuestro Betis.

Conocemos a don Pepe y padecemos a don Manuel desde hace demasiado tiempo: tanta estulticia no puede traer nada bueno a los béticos.

Aunque, tiempo al tiempo.

Sí rotundo a la propuesta de Hugo Galera.

Sí rotundo a la propuesta de Hugo Galera.

Por fin muchas de las cuestiones que venimos denunciando están saliendo a la luz pública. En este caso ha sido el expresidente bético Hugo Galera, buen conocedor de la realidad de nuestro Betis en 1.992 y de las mentiras que el actual propietario, señor Lopera, puso en circulación para hacerse con la mayoría de la propiedad del Real Betis Balompié sin *poner un duro*.

Galera ha denunciado una realidad que es conocida desde hace tiempo. Una realidad que, como también denuncia el propio Galera, su publicación a cara descubierta,  supone entrar en situaciones no deseadas ,*casi mafiosas*, a quienes tienen el atrevimiento de hacerlo con nombre y apellidos. Galera las ha padecido y también muchos otros que no han estado dispuestos a poner en peligro su propia integridad en la más absoluta soledad.

A la denuncia de Galera, clara y rotunda, se ha unido una propuesta a la que desde aquí decimos un SI rotundo. El Betis tiene que volver a ser de los béticos, como siempre fue, y responder sus gestores a los principios de transparencia y buena gestión, como siempre ha ocurrido en nuestro club, salvo la etapa de don Manuel.

Junto a la propuesta Galera, nos permitimos unir un prólogo simple y clarificador. Muchos somos quienes no nos creemos la realidad económica del Betis, como también denuncia Galera, así que solicitamos al actual presidente de nuestra entidad, don José León Gómez, que proceda a una auditoría externa de nuestra entidad que aclare los últimos 14 años. De no ser así, o de existir cualquier tipo de impedimento por parte de la propiedad mayoritaria para efectuarla, exigimos a don José León que dimita inmediatamente y denuncie tal situación ante la opinión pública.

Lo que el Betis se está jugando en este momento es su existencia, mucho más que hace 14 años. Así que requiere de soluciones urgentes y radicales para apartar de la propiedad y su gestión a quien nos usurpó con las peores artes nuestro BETIS:

1 Auditoria de los 14 años de gestión del señor Lopera.

2 Establecer las responsabilidades que conforme a derecho pudieran haber existido en esa gestión.

3 Salida de Ruiz de Lopera de la propiedad del Real Betis Balompié

4 Devolver el Real Betis Balompié a sus legítimos propietarios : TODOS LOS BETICOS.

ALFONSO SOTELO
ABC de Sevilla
SEVILLA. El ex presidente del Betis, Hugo Galera Davidson, cargó ayer contra Ruiz de Lopera en una rueda de prensa celebrada en el Hotel Colón, curiosamente el mismo escenario en el que se intentó aglutinar y consensuar a los béticos cuando los noventa sólo habían asomado en los calendarios y la conversión en sociedad anónima era asunto prioritario en la agenda heliopolitana. La cabeza más visible del grupo opositor a Lopera aseguró que no desea «volver a ser directivo», ya que lo único que intenta «es democratizar al Betis, sacarlo de esta situación psicosopática y esperpéntica en la que vive». Estos fueron los puntos que Galera tocó.
Su intención. «No pretendo volver a ser directivo ni presidente. Presumo de mi etapa por su trasparencia y honradez, algo totalmente distinto a lo que pasa ahora. Nuestro objetivo es que el Betis se democratice, no desestabilizarlo. Vuelvo para decir la verdad, sólo deseo que se acabe esta situación dictatorial».
El periodo de ausencia. «Volvemos porque la situación mediática no era adecuada. Yo sé toda la verdad de la transformación en Sociedad Anónima Deportiva, que no es como se ha dicho. Sólo critico al Betis en su aspecto social y societario, no en lo deportivo. No se respeta al accionariado minoritario».
Temor por su integridad. «He estado callado y quieto porque cada vez que me movía, me han pasado cosas increíbles, que rayan la mafia. He temido por mi integridad cada vez que salía a la luz pública. He tenido daños más importantes, desagradables y de tan baja moral que tengo la sensación de repugnancia con esa persona porque estoy convencido que venían de él»
Fenómeno psicopático. «Lo de este hombre yo creo que es un fenómeno psicopático. Como Hitler en el Congreso nacional-socialista en Nüremberg. Ahí se movilizó a mucha gente que seguía al Fürher incondicionalmente. Luego, todo el mundo se da cuenta de los errores de la manipulación».
La llegada de Lopera. «A este hombre le movía una ambición económica enorme. La gente que vino a salvar al Betis no huyó por el dinero que había que poner, sino por no querer tener de compañero a alguien con su moral y con su ética. En mala hora lo traje».
La operación. «Hizo una operación por detrás con su propio banco para quedarse con el Betis. Si él hubiese lo sacado de la ruina, ¿hubiese sido necesario decirlo tantas veces? Teme que salga la verdad. Siempre se ha sentido perseguido por mí y por eso me lanza dardos. Además de ver valorado su ego, encima gana dinero. Los beneficios se los reparte entre sus empresas y luego el Betis las contrata para cubrir su presupuesto. Cuando el beneficio baja, el negocio no es tan grande y hay que irse del Betis. No se va porque le critiquen, sino porque su egolatría es tan grande que no soporta ni la mofa ni la burla».
La operación urbanística. «Él busca una justificación para irse y vender el club con una operación urbanística de por medio. Yo negocié la venta del estadio, pero en un escenario distinto, yéndonos a La Cartuja con beneficio para el Betis. Ahora sería para la mayoritaria».
Supuestas irregularidades. «Existe una operación urbanística con una propiedad del club. También contratos entre empresas del Lopera y del Betis. Cuando se establecen los 1.175 millones de capital social, se deben 300 de una compraventa del estadio del señor Retamero y a la que se dijo que no en una asamblea. Cuando se cubre el capital pasan a ser deuda. Debería haberse repartido entre los accionistas y no se hizo. Existen también irregularidades en el cambio de los estatutos».
Su propuesta. «Que se vaya y venda sus acciones a un valor real. Luego se constituye una comisión mixta para decidir cómo se ponen a la venta. Estoy dispuesto a poner también las nuestras. Dentro de la venta no puede ir el estadio que es patrimonio del club. No puede ser una propiedad enajenable por el Consejo, debe ser sólo beneficio del Betis».
Llamamiento al alcalde. «Al alcalde le solicito que no deje llevar a cabo una operación urbanística con el estadio si el beneficio no es para el Betis. No puede ser todo para la mayoritaria».
Venta del estadio. «Dice que vendí el estadio a De Caldas, pero no lo hice. Es más, le quité el poder a Proinsur, en una asamblea en la que estaba a mi derecha, donde se acordó vender al Ayuntamiento si el Sevilla también vendía».
Mensaje a la afición. «Es quien más puede presionar para democratizar todo. Hay que poner las cosas encima de la mesa para cortar esta situación y que se estudie nuestra propuesta, con trasparencia, para distrubuir bien las acciones, porque a eso se comprometió con las peñas».
Los 400 millones. «Cuando no podíamos cubrir los 400 millones de pesetas de capital social, el entonces secretario de Estado para el Deporte, Gómez Navarro, y el director general de Deportes, Cortés Elvira, me llamaron. El Gobierno lo intentaría solucionar mediando con las cajas para que éstas compraran las acciones y las vendiesen en sus sucursales. Pasado un año, pagaríamos las que no se vendiesen con intereses. Yo se lo comento muy feliz por la operación a mi Consejo. Cuando se fue a firmar la minuta, Gómez Navarro me dice que mi vicepresidente -Lopera- lo había llamado para parar todo porque él ponía los 400 millones. Eso era a los dos o tres días del fin del plazo, por lo que no podíamos hacer nada. Nos fuimos porque no podíamos tener un compañero con esa moral. Su obsesión era hacer negocio. No puso más de 12 ó 13 millones de pesetas y tiene el 60 por ciento del accionariado».
La «habilidad» de Lopera. «A mí no se me ocurre hacer nada nunca que no sea ético. Lopera avaló en mi directiva 50 ó 60 millones de pesetas. Cuando empieza la suscripción, todo se transfiere en la sucursal del Hispano que está cerca de su casa. Dispuso de de esos 400 millones y con los de todos los accionistas compró todo. Los verdaderos propietarios del capital social son los 475 millones que pagaron los béticos y por saber eso he tenido siempre esa presión».
Una posible venta. «Dudo que se pueda vender fácilmente porque, en operaciones así, se audita todo. Y si se vende, se hace con reservas para hacer frente a las irregularidades que se tenga. Por ejemplo, hay dos hipotecas por 17 millones de euros de la división del estadio en parcelas. Nos preguntamos por qué se hace».
Sindicación de acciones. «Se están sindicando las acciones para conseguir el cinco por ciento para tener el poder político que dan ese número de acciones. Con él se puede solicitar una auditoria, una junta general extraordinaria y pedir responsabilidades al Consejo. No queremos llegar a esto, pero si no se democratiza el club, no hay más remedio».

Hugo Galera propone sindicar acciones para una auditoría y una junta

Si entre los objetivos de Béticos por el Villamarín está provocar la venta de las acciones de las empresas que posee Lopera para que así se produzca su democratización, la realidad de una posible venta del club verdiblanco se plantea difícil. "Dudo que el Betis se pueda vender fácilmente. Se puede vender si hay una operación urbanística que garantice una gran cantidad de dinero y por eso yo le pido al alcalde que no haga esto hasta que el Betis no sea de los béticos", afirmaba Galera. Exigió a Lopera que cree un comisión "lo más mixta y compleja posible, con todas las sensibilidades que conviven en el Betis, para vender el Betis a su precio de tasación y que, de verdad, el Betis sea de los béticos". Y, consciente de que Lopera no piensa vender en absoluto sus acciones, por las que detenta el poder total, la plataforma apuesta por sindicar 350.000 euros en acciones (un 5 por ciento del capital social) para pedir una auditoría externa y convocar una junta extraordinaria de accionistas para aclarar cuál es el estado real de las cuentas de la entidad.

Hugo Galera habla claro. (Diario de Sevilla)

Hugo Galera habla claro. (Diario de Sevilla) REYES GONZÁLEZ 
Diario de Sevilla 

sevilla. El que fuese presidente del Betis hasta junio de 1992, Hugo Galera, compareció ayer en rueda de prensa y, como portavoz de la plataforma Béticos por el Villamarín, criticó duramente al ex presidente Manuel Ruiz de Lopera, hasta el punto de comparar su figura a la del dictador Adolf Hitler.

Desde el inicio, el catedrático de Anatomía Patológica dejó claro que su intención no era otra que la de promulgar una democratización del Betis y su liberación de la dictadura que vive en estos momentos el club heliopolitano. "Es necesario que ponga en venta sus acciones (en referencia a Lopera), que se forme una comisión mixta y que se desarrolle una norma para la distribución de las acciones, para que ésta sea igualitaria. Queremos la democratización del Betis".

Las críticas y acusaciones en torno a la figura de Lopera, al que no nombra, fueron una constante y comparó su llegada al Betis con la exaltación de Hitler en el Congreso Nacionalsocialista de Nuremberg. "En un principio pensé que esto era una historia psicopática, algo parecido a lo que ocurrió en Alemania con la exaltación del Führer y éste (Lopera) terminó cayendo como lo hacen todas las dictaduras".

"Su comportamiento ha estado cercano a lo mafioso. He sentido miedo por mi integridad y he recibido muchos daños, de tal desagradable actitud, que me ha producido desprecio la sensación de haber estado al lado de esa persona", aseguró el ex presidente, quien se mostró convencido de que bajo esos movimientos estaba la mano de Lopera.

Galera quiso explicar "mi verdad" sobre cómo Lopera se hizo con el control del Betis en 1992, cuando el club se convirtió en Sociedad Anónima Deportiva. "En su posición de vicepresidente económico controlaba todo el dinero que llegaba por bancos a una sucursal del Hispano que hay cerca de su casa. Con ese depósito, de más de 400 millones, consiguió un crédito por una cantidad parecida y a todo ello le sumaron 308 millones de un aval a mi nombre que me dijo que me lo iba a retirar de inmediato y que lo hizo dos años después. Con todo ese dinero se hizo con el Betis".

Así, el portavoz de la plataforma Béticos por el Villamarín renegaba de la divulgada idea de que Lopera salvó al Betis. "De tanto repetirlo se ha intentado convertir en verdad un hecho que es falso. Yo creo que no puso una peseta, bueno mejor dicho, puso pero no más de 13 ó 14 millones y se ha quedado con el 60 por ciento. Los verdaderos dueños del Betis son los 475 millones suscritos por los accionistas minoritarios".

A su vez resaltó la ambición desmedida de quien, a pesar de no ejercer como presidente verdiblanco, tiene aún el máximo control sobre el club. "Abortó una operación con las cajas de ahorros sevillanas para salvar al club por una ambición desmedida de controlar el Betis. Dijo que el Betis sería de los béticos y no lo creí y los hechos lo demuestran ahora".

Desde muchas vertientes se ha criticado el oportunismo de Galera debido a su ausencia del entorno verdiblanco durante 14 años. Éste alega la inexistencia de un marco adecuado para la reaparición. "Hemos aparecido ahora, tras tanto tiempo, porque no ha habido una situación mediática adecuada y la situación deportiva no era criticable. Durante estos 14 años siempre se ha dejado mal a mi persona y no eran más que mensajes subliminales para que no apareciese en el ente público porque yo sabía muchas cosas".

A pesar de todo ello, el ex presidente dejó claro, en repetidas ocasiones, que su objetivo no era llegar a la presidencia del club heliopolitano ni a ningún puesto de mandato. "No quiero volver al Betis jamás en mi vida".

Mantiene a Pepe León al margen de la disputa: "En modo alguno estamos en contra de Pepe León y el consejo, sino que, al revés, estamos dispuestos a facilitar la marcha para que el éxito del club sea el mayor posible en esta temporada". Aunque, eso sí, estos buenos propósitos se mantendrán siempre que este nuevo consejo directivo del Betis sea "para una etapa de transición".

La escuela sevillana.

La escuela sevillana.

Una de las cosas más tópicas y empalagosas que el fútbol de nuestra ciudad ha dado es la llamada "escuela sevillana". Según parece, a quienes hemos nacido junto al Guadalquivir, nos gusta hasta límites impensables la *escuela sevillana*, el glorioso fútbol que hacen los jugadores enmarcados, como bodegones, en la llamada *escuela sevillana*, quienes han conquistado el certificado de calidad de la repetida y manida *escuela sevillana*.

Los futbolistas que pertenecen a la *escuela sevillana* no tienen que haber nacido, necesariamente, en Sevilla. Se puede ser de la *escuela sevillana* y haber llegado a este mundo en Berlín o en París o en pleno corazón del Africa negra que, si el pelotero tiene el *arte* (¡qué grande es el arte de los artistas de la *escuela sevillana*!) requerido por la *escuela sevillana* pertenecerá, por derecho propio, sin distinción ni timidez, a la llamada *escuela sevillana*, llena ella, como nadie en el mundo, de un arte que jamás habrá visto ojo humano ni degustado paladar. La *escuela sevillana* es así de generosa y regala su pase a cualquiera que tenga un mínimo de *arte*, que ya veremos si algún día nos enteramos qué coño es.

Que la *escuela sevillana* no haya traído a este mundo más que futbolistas efímeros, imposibles,  como atracciones de circo que poco o nada tienen que ver con el invento de la pelotita, parece que importa poco a quienes se llenan el alma de *escuela sevillana* por aquí y *escuela sevillana* por allá y que viva la *escuela sevillana*.

Algunos se esos *maravillosos* artistas de la *escuela sevillana*, asalariados de nuestro Betis, dicen ahora que Serra era peor que malo y que el bueno es Irureta, el que está ahora, el que acaba de llegar. Que con el vasco sí que se puede comer en calzoncillos en el restaurante del Hotel, y que eso se notará en el campo para mayor gloria del arte de nuestro Betis.

Como lo que pienso de estos pintamonas de la *escuela sevillana* es casi delictivo mejor me lo guardo, aunque ustedes se lo pueden imaginar. Es un denominador común de los peloteros de la *escuela sevillana* carecer del mínimo de cultura y educación para respetar, no ya a los demás profesionales, algo impensable, sino a la estupidez e ignorancia de ellos mismos y no hacer el ridículo cada vez que hablan. Un tal Doblas ha dicho, por ejemplo, que si hubiera seguido Serra él se habría marchado del Betis, que así se lo dijo a su representante. Y es una pena que en la actual directiva del Betis también haya mucho directivo de la *escuela sevillana*, que es algo muy parecido a la *escuela sevillana* de los peloteros, ya que de haber habido un mínimo de vergüenza en esa directiva, bien individualmente o bien por la suma de todos sus directivos, si tan escasa era la vergüenza, el tal Doblas no habría durado ni cinco segundos en el Betis y se le habría mandado al paro directamente.

Así que, menos *escuela sevillana* y más vergüenza profesional , señoritos de la *escuela sevillana*.

Hemerotecas

La Inspección de Hacienda estimaba que el entramado empresarial urdido por el presidente del Real Betis Balompié, Manuel Ruiz de Lopera, implica un “vaciamiento patrimonial del club”. Ésta fue una de las conclusiones de la inspección que tuvo lugar el año 2.000 en el club sevillano; según Hacienda, los contratos que Lopera hizo firmar al Betis a favor de varias sociedades controladas por él arrojaron un saldo de 1.744 millones de pesetas a favor del empresario solo en el periodo entre 1.993 y 1.997.

De acuerdo con la información reunida por la Inspección de la Agencia Tributaria en la inspección del club realizada durante el citado año, la aplastante mayoría de los ingresos del Betis ,taquillas, derechos de imagen televisivos, marca de las vestimentas, patrocinadores, excepto las quinielas y las subvenciones, han sido cedidas a un rosario de sociedades del presidente Lopera encabezadas por Técnicas y Garantía del Deporte, S.A. (TEGASA).

La inspección de Hacienda se centró en las consecuencias para el club, y para el fisco claro, de dos contratos firmados entre el Betis y la sociedad TEGASA en 1.993 y 1.996. En concreto los acuerdos establecían que el Betis cedía a TEGASA el arriendo y cesión de todas sus instalaciones, servicios e ingresos a cambio e una determinada cantidad de dinero. En la temporada 93/94 este pago se fijó en 899 millones de pesetas. Según aseguran las cuentas, TEGASA perdió dinero en esta temporada al ingresar solo 761 millones, una pérdida de 138 millones de pesetas. Igualmente en la temporada 94/95 el pago llegó a los 1.494 millones de pesetas con unas pérdidas para TEGASA de 135 millones.

El siguiente ejercicio, sin embargo, los ingresos de la actividad deportiva superaron ya los 1.900 millones de pesetas mientras que TEGASA solo pagó al Betis 1.307 millones, el saldo favorable para TEGASA de 607 millones de pesetas. El gran salto se produce en el ejercicio siguiente, temporada 96/97, los ingresos se disparan espectacularmente, gracias a los incrementos de los derechos de televisión recibidos por todos los equipos de primera división. Los ingresos de la actividad deportiva ascienden a 3.980 millones de pesetas, mientras que los pagos del grupo de empresas de TEGASA al Betis es de 2.575 millones, es decir, 1.410 millones de pesetas menos. Un simple ejercicio de sumas y restas nos da un margen para TEGASA de 1.744 millones de pesetas.

Asimismo, algunos de los contratos de suministro y patrocinio firmados por el Betis y cedidos a TEGASA, están condicionados a la presencia de Ruiz de Lopera al frente del club verdiblanco. Este es el caso de un contrato firmado en 1.996 con la firma deportiva Sport Kappa en el que se considera la marcha de Lopera como motivo suficiente para rescindir el contrato sin tener que pagar indemnización. TEGASA además percibe los ingresos de otros patrocinadores comerciales.

También la gestión de los ingresos de la taquilla y los abonos de temporada se lleva fuera del Betis. Concretamente a favor de la empresa JOMAJEN, en la que están integrados los viejos empleados de las taquillas del club. En este caso la inspección, según la documentación consultada, no pudo establecer qué hacía esta sociedad con los importantes ingresos recibidos ni si éstos generaban algún rendimiento financiero.

Según la Inspección de Hacienda, los contratos firmados entre la sociedad TEGASA y el Real Betis Balompié no estarían justificados como un verdadero pacto de prestación de servicios. En primer lugar, porque quien presta los servicios, es decir, la actividad deportiva, que generan los ingresos es el club y no ninguna de las sociedades instrumentales de Lopera. También porque TEGASA es una sociedad sin estructura ni capacidad alguna para gestionar los servicios supuestamente arrendados al club. TEGASA tiene un capital social de 180.000 euros y una empleada; creada en 1.971 por Lopera como Técnicas Ganaderas S.A. y que cuando Lopera adquiere las acciones del Betis la g de ganadera pasa a ser entonces una g de garantías del deporte.

Las normas reguladoras de las sociedades deportivas anónimas establecen los criterios para la recepción de ayudas y subvenciones públicas a los clubes de fútbol. Para poder tener acceso a ellas, las entidades deben tener controlada la gestión y sus operaciones financieras, algo que no ocurriría en el Betis, pues el control de la gestión no está en manos del club sino de las sociedades de Lopera.

Aunque TEGASA no es accionista directa del Betis, según los datos recabados por Hacienda, sí lo es otra sociedad de Lopera, FARUSA, que posee el 52 % del capital del Real Betis Balompié SAD y, también, el 25 % de las acciones de TEGASA. Esta última sociedad amplia su capital a 180.000 euros en 1.994 gracias a la aportación de dinero hecho por otra sociedad del grupo de Lopera, FRIGIMUEBLE. Otras sociedades de su área de influencia y vinculadas al Betis son Inmobiliaria Centro Colón Sevillano (INCECOSA), Familia Ruiz Avalos (FARUSA) y Ruiz Lopera S.A. (RUOLSA).

Desde la actuación de Hacienda y la denuncia de ésta ante el Juzgado, Lopera cambia y la nueva sociedad que presta los mismos servicios que TEGASA se llama ENCADESA, de la misma cuerda que la anterior. Los ingresos que ha procurado esta sociedad al Betis en los últimos años han sido: Temporada 2.000/2.001 fueron de 2.130 millones de pesetas (el equipo estaba en Segunda), 2001-2002 pagó 4.630 millones de pesetas, en la 2002.-2003 pagó 4.300 millones de pesetas, pero en cambio llega la última temporada con las cuentas presentadas, 2003-2004 y ENCADESA paga solo 2.400 millones de pesetas al Betis, 1.900 millones menos que la temporada anterior y más de 2.200 millones menos que hace dos. El penúltimo ejercicio económico el Betis perdió en su gestión normal 1.500 millones de pesetas ocultados tras unos beneficios extraordinarios de 2.000 millones procedentes de los ingresos por la opción de compra otorgada a ACS, constructora de Florentino Pérez, por los derechos urbanísticos de la zona delante de Preferencia, venta que se aprobó en la misma Asamblea donde se aprobaron también esas cuentas que ya reflejaban esa operación (ingeniería creativa aplicada a la contabilidad), actuación urbanística pendiente de la aprobación del PGOU de Sevilla.

En el ejercicio 2.004-2.005 las cuentas del Real Betis Balompié SAD presentaron un déficit en las mismas de cerca de 900 millones de pesetas, y pese a entrar en Champions para la temporada 2.005-2.006 anunció para ésta un presupuesto inferior al de la temporada anterior en el que no participaba en competición continental alguna, no contemplando tampoco el aumento de ingresos por derechos de televisión y el aumento de los precios de abonos. Si en el ejercicio 2.005-2-006 se ha repetido el déficit, la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas obligaría a una ampliación del capital de la SAD.

Hacienda acabó llevando al Juzgado a Lopera por delito fiscal; de los presuntos delitos societarios detectados por la Inspección corresponderían las actuaciones a los accionistas minoritarios, si estimasen oportunas tomarlas.

El declive no explicado

El declive no explicado
Por GERARDO TORRES en ABC de Sevilla
Hace más o menos una década, Lorenzo Sanz firmó en Madrid el traspaso de Alfonso Pérez Muñoz al Betis en las oficinas que Manuel Ruiz de Lopera tiene en la Plaza de Colón de la capital de España. El presidente del Betis le había prometido a su afición que el delantero getafense, que había jugado en Heliópolis en calidad de cedido, se iría de Sevilla en un AVE y regresaría en el siguiente, y casi fue así, ya que el trato que había hecho en su día con Ramón Mendoza para conseguir el préstamo del jugador dejó al Real Madrid en deuda con el Betis y, por lo tanto, el traspaso era negociable, pero también inevitable. Conocida es la anécdota de que Lopera llegó a pagar parte de aquella operación -que incluyó a Valerio e Iván Pérez- en el acto y con dinero en metálico, una historia verídica que hizo crecer la figura del presidente bético en el fútbol español, que por aquellas fechas se acercaba al momento crucial de su historia que significó la lucha encarnizada de los operadores de televisión por los derechos de retransmisión de los partidos, que se resolvió no sin que Lopera interviniera decisivamente en ella.
No hace falta repasar los fichajes que hizo el Betis en esa misma temporada y en las sucesivas. Huelga recordar el dineral que invirtió en refuerzos el equipo blanquiverde. Sin embargo, los béticos no olvidan los discursos triunfalistas de su presidente, cargados además de optimismo y dramatizados hasta la exageración. Mil y una veces explicó el máximo mandatario de la entidad heliopolitana que los bancos abrían y cerraban según sus instrucciones, que con sólo apretar un botón obtenía en un segundo toda la información económica o financiera que necesitara para abordar una operación, que los representantes inundaban sus oficinas con faxes ofreciendo los mejores jugadores y que en medio mundo se reconocía ya la solvencia del Betis y su seriedad a la hora de afrontar sus pagos.
Tegasa, el paraguas
Y contó muchas veces, quizá sin que todo el mundo llegara a comprenderle, que el Real Betis vivía bajo el paraguas de una empresa llamada Tegasa que temporada tras temporada iba a cubrir el presupuesto del club. «¿Qué es Tegasa, presidente?», le preguntó un periodista en el antepalco del entonces estadio Benito Villamarín en cierta ocasión. Y Lopera, que en las distancias cortas y en estado de relajación es maestro socarrón y le arranca una carcajada a una estatua, respondió con la agudeza que le caracteriza y mirando de reojo con su conocida media sonrisa: «Una empresa para que todo quede en casa».
Un día la Agencia Tributaria se preguntó qué era Tegasa, y a Lopera ya no le salió la misma contestación. Técnicas Ganaderas, S. A., fundada en 1971, se había convertido en 1993 en Técnicas y Garantías del Deporte, S. A. y en 1994 había ampliado su capital social a... 30 millones de pesetas, gracias a la aportación de otra sociedad llamada Frigimueble, que se hizo con el 25 por ciento de Tegasa. El otro 75 lo compartían Incecosa (Inmobiliaria Centro Colón, S. A.), Ruolsa (Ruiz de Lopera, S. A.) y Farusa (Familia Ruiz de Lopera, S. A., propietaria del 52 por ciento de las acciones de Real Betis Balompié, S. A. D.). Y resulta que Tegasa firmó su primer contrato de prestación de servicios al Betis en 1993, pero no tuvo empleados hasta 1994: dos auxiliares administrativos. Con ese personal y ese capital social -según los datos de la inspección que Hacienda realizó sobre las cuentas del Betis que fueron filtrados a un periódico nacional en abril de 2000-, Tegasa le facturó al Betis en aquel primer ejercicio 761 millones de pesetas, 138 menos de los que antes le había abonado al club por el arriendo y la cesión de instalaciones, servicios e ingresos.
Al fisco no le cuadró todo esto, y empezó a hacerse preguntas. ¿Qué servicios prestaba Tegasa al Betis, si era éste el que generaba los recursos?, ¿de dónde salía el dinero de ese paraguas que se había buscado Lopera? Hacienda comprobó que después de perder 273 millones de pesetas en los dos primeros años de su contrato con el Betis, Tegasa ganó 2.017 en los dos siguientes.
Todo aquello es historia y no merece la pena removerlo porque el vínculo de Tegasa con el Real Betis ya lo estudió la Agencia Tributaria, lo desmenuzó el Ministerio Fiscal y un juez acabó por zanjar el asunto castigando a Ruiz de Lopera por lo que consideró dos delitos fiscales.
«El problema con Hacienda es de dinero y se solucionará con dinero», declaró Ruiz de Lopera a este periódico en febrero de 2005. Y así fue. No hubo cárcel para él porque todo se negoció y después de reconocer sus faltas, el presidente bético pagó lo que le pidió el Estado -lo cual se consideró reparación del daño- y luego la multa que le fue impuesta. Mas nada fue igual en el Betis desde que el fisco se interesó por sus cuentas, allá por el año 2000. En la junta de accionistas de ese mismo año, celebrada el 29 de diciembre, y con el equipo en Segunda división, se aprobó el traspaso de todos los activos del club que manejaba Tegasa a una nueva sociedad llamada Encadesa (Encaje del Deporte, S. A.). Óscar Arredondo trató de explicarlo, pero el presidente interrumpió la alocución del abogado: «Esto, de todas formas, está en el Registro Mercantil, y el que quiera informarse bien que vaya y lo vea. Lo aprobamos, ¿no?». Unanimidad en el voto: sí.
Sigue Encadesa
Encadesa cubre los presupuestos del Betis en las temporadas 2000-01 y 2001-02, en las que el club obtiene beneficios, lo cual quiere decir que se ingresó más de lo gastado y también más de lo previsto por conceptos -subvenciones y quinielas- cuyos réditos no tenían que ir a parar a la empresa paraguas.
Pero ocurre que para la campaña 2002-03 se presupuesta un gasto de 26 millones de euros y al final, aportando Encadesa ese dinero más o menos, se registra un déficit en el ejercicio de 192.000 euros. Es la primera vez que las cuentas del Real Betis se saldan con un balance negativo, pero curiosamente ésta es la tónica desde entonces. En la junta de accionistas en que se desvelan esos primeros números rojos, Lopera lanza una advertencia a los que le critican por su gestión: «Me estáis cansando, y cuando me canséis esto se va al garete». No era la primera vez que el presidente amenazaba al beticismo. En la junta de 1999, en mitad de la temporada del descenso -los fichajes fueron Crosa, Romero, Karhan y Bornes-, Lopera hizo frente a las quejas de la grada diciéndole a los accionistas que «si la afición no arrima el hombro, yo tampoco lo haré». En junio de 2001, sólo unas horas después de que el equipo consiguiera el ascenso y, por consiguiente, en plena celebración, dijo que se iba, y con ese discurso se presentó en la junta del 22 de octubre, pidiendo que se le buscara un sustituto, aunque se retractó sobre la marcha: «Hasta Juande Ramos me ha pedido que no me vaya porque esto tendría un efecto negativo en el vestuario, y yo no quiero desestabilizar a la plantilla. El Betis está antes que mi orgullo, que mi dinero, que mi intimidad, que ya la he perdido, y antes que nada. Estoy en un callejón sin salida, estoy condenado a cadena perpetua». Entonces, en el capítulo de ruegos y preguntas se propuso que se nombrara a Manuel Ruiz de Lopera «presidente perpetuo del Betis», y la sala aceptó la idea.
Salvadora ACS
Después de los 192.000 euros de pérdidas de 2003, el ejercicio 2003-2004 fue muy raro. El presupuesto ascendió de nuevo a 26 millones de euros, pero Encadesa sólo aportó algo más de catorce. Faltaban otros doce, y resulta que al final de la temporada se ofreció un balance positivo de 124.000 euros -algo más de veinte millones de pesetas-, pero después de que se incluyera un ingreso extraordinario aportado por ACS, la constructora de Florentino Pérez, como señal por la futura compra del solar que está a la espalda del estadio, y que está aún por recalificar. ¿De cuánto fue la señal? De doce millones de euros. Y es más, a preguntas de los accionistas disconformes que acudieron a aquella conflictiva junta, el consejo de administración reconoció por primera vez una deuda del Betis, que ascendía a... doce millones de euros. No obstante, se dijo que no era un pasivo que se arrastrara sino una cantidad que se iba a pagar en breve.
Y el gran déficit reconocido
El año pasado, cuando hubo que rendir cuentas de la temporada en que se ganó la Copa del Rey, y en una junta vetada por primera vez a los medios de comunicación, el Betis arrojó unas pérdidas de diez millones de euros que, después de impuestos, se quedaron en 6,7. Algunos consejeros afirman off the record que los números del ejercicio que se cerró hace tres días tampoco serán positivos, y eso que el equipo participó en la Liga de Campeones, con lo que eso genera, y que el presupuesto se había reducido en casi dos millones de euros a pesar de que el equipo iba a participar en la máxima competición continental. Surgen entonces dos preguntas: ¿ya no hay Tegasa ni Encadesa que haga de paraguas?, y ¿qué recursos genera de verdad el Betis?
La historia relatada indica que hay un declive y los últimos acontecimientos confirman que la situación no es boyante, pero nadie lo ha dicho oficialmente. Y así es fácil entender que ayer los consejeros consultados por ABC desearan fervientemente el triunfo de Juan Palacios en las elecciones presidenciales del Real Madrid, para que de verdad ofreciera 27 millones de euros por Joaquín. Pero como no lo arregle el voto por correo...

Curso CCC de empresario futbolístico.

Curso CCC de empresario futbolístico.

Supongamos que usted es el dueño de un club de fútbol. Supongamos, además, que usted es propietario de otra empresa que llamaremos *K*. La empresa *fútbol* y la empresa *K*-de ambas es usted el dueño, no lo olvide-  firman un contrato por el que la segunda le garantiza a la primera cubrir todos su gastos de la temporada. A cambio, la empresa *fútbol* le permite gestionar todos sus ingresos a la empresa *K*, ¡pero todos, todos, todos!, y le garantiza un tanto por ciento de los beneficios posibles del matrimonio mercantil nacido entre ambas. ¿Para qué este contrato? Digamos - mejor, le dice usted al mundo mundial, como propietario de ambas empresas- que así la empresa *fútbol* se garantiza no tener nunca, ¡nunca!, déficit en sus cuentas. La empresa *fútbol* será la mercatil más saneada del mundo mundial, podría ser el lema. Añadamos el pequeño detalle de que en la empresa *fútbol* usted es el accionista mayoritario, aunque no único, y en la empresa *K* sí es usted el único propietario, aunque no lo parezca. 

Así las cosas, usted podrá traspasar, cuando lo crea conveniente, ingresos provenientes por ventas de la empresa *fútbol* a la empresa *K*. Veamos cómo. Usted ha comprado un jugador en 10 con cargo al presupuesto de la empresa *fútbol* cuyos gastos son garantizados por la empresa *K*. En un momento dado decide vender ese jugador a la empresa MRDL, por ejemplo, en 20, es decir, tiene un beneficio de 10 por la plusvalía producida. Pero ¿quién gestiona todos los ingresos de la empresa *fútbol*? Efectivamente, premio para el caballero, la empresa *K*, proveedora financiera oficial de la empresa *futbol*, se encargará de gestionar esas plusvalía y todas las que hubiere o hubiese.

Al mismo tiempo, usted ha presupuestado 27 en el total de gastos de la empresa *fútbol* para esta temporada, aunque lo normal son 30 de ingreso por taquilla, socios, televisión, publicidad, etc, es decir, la empresa *K*, de la que usted es único propietario, no lo olvide, gestionará ingresos por 30, mientras que la empresa *fútbol*, de la que usted no es el único propietario, gestionará gastos por 27, a pesar de producir ingresos por 30.

SALIDA DE INCENDIO: Si ALGUIEN LE DESCUBRE EL TRUCO, y alguna vez, por alguna razón desconocida, la empresa *fútbol* comienza a tener déficit, a pesar del contrato con la empresa *K* que le garantizaba todos los gastos del año y no tener ¡NUNCA! número rojos, usted, como buen hombre de negocios, deberá abandonar la empresa´*fútbol*, poner a un propio en su lugar, y seguir manteniendo el control y la propiedad de ambas empresas desde la sombra. Y si alguien se tiene que joder que sea la empresa *fútbol* que para eso es usted un empresario ejemplar.

Coda: evidentemente este es un ejemplo que no tiene parecido con la realidad. A nadie medianamente decente se le ocurriría hacer algo así.

El carné es lo primero.

El carné es lo primero.

Aunque cueste superar el desánimo  (¡y bastante dinero!), sacar el abono o carné de esta temporada es básico para la existencia de nuestro club. El Betis existe, a pesar de los duros momentos vividos a lo largo de su historia, gracias a que siempre ha habido un grupo, mayor o menor, de béticos que lo han hecho posible. Esa usurpación que hace Lopera de la existencia del Betis gracias a su gestión no es más que uno más de sus numerosos cuentos chinos con los que nos deleita desde su llegada a la entidad.

El Betis es de los béticos y existe gracias a los béticos.

Pero para exigir al actual propietario o sus gestores es condición necesaria ser socio. Los sentimientos están muy bien, pero sin la base social y económica- además de histórica- de quienes conformamos el Real Betis Balompié nada de cuanto hoy conocemos como Betis hubiera existido.

Algunos intentaron a lo largo de nuestra historia que desapareciéramos y no lo conseguieron. La crítica interna a la pésima gestión de Lopera tampoco debe disminuir la masa social. En todo caso, aumentarla, como ya ocurriera en otros momentos trágicos de nuestra historia.

El carné es lo primero.

La respuesta de un señor a las declaraciones de un impresentable.

La respuesta de un señor a las declaraciones de un impresentable.

Después de las últimas declaraciones de D. Manuel Ruiz de Lopera, ex presidente del Real Betis Balompié, en las que ataca contra mi persona, me siento en la obligación moral con el beticismo de contestar a las mismas. D. Manuel Ruiz de Lopera, como es habitual en su estilo de proceder, ha provocado un incendio para que el humo tape sus miserias.

Creo que la afición bética necesita argumentos claros y sólidos de presente y futuro para ilusionar a la afición y para que el club crezca y no es el camino el ensañamiento hacia mi persona, que por otro lado ya pertenece al pasado. Le guste o no, yo he colaborado como máximo responsable técnico en las mejores temporadas de la historia del Real Betis Balompié. Los resultados conseguidos por futbolistas, técnicos, aficionados, consejeros y empleados nadie puede borrarlos, ni siquiera D. Manuel Ruiz de Lopera.

Por supuesto que en mi gestión y en mi trabajo ha habido errores, pero es una verdadera lástima que D. Manuel Ruiz de Lopera nunca reconozca ningún acierto, no solamente mío, sino también de futbolistas, entrenadores, empleados y hasta de sus propios consejeros. Por suerte, los béticos son gente de bien, tienen memoria y son agradecidos.

Aclarado todo esto, desde la distancia seguiré con todo interés como socio la trayectoria de nuestro querido club, deseándole los mejores logros deportivos a los jugadores y técnicos para mejor disfrute de los aficionados.

Siempre agradecido, Lorenzo Serra Ferrer

Ilusionar o morir.

Ilusionar o morir.

Dice don Pepe León, flamante nuevo presidente del Real Betis Balompié, que a partir de ahora "todo se hará mirando al socio". Curiosa afirmación si la traducimos por su cara oculta : hasta ahora, según León, no se ha estado mirando al socio.

Pero don Pepe León no ha querido, como aparenta, hacer una crítica a su impulsor a la presidencia, don Manuel Ruiz de Lopera, que hasta ahí podíamos llegar. El nuevo (?) presidente del Betis, simplemente, se está limitando a desarrollar su papel de silenciador oficial de la realidad de nuestro club, conforme a los pactos con don Manuel. Es decir, a promover la *ilusión* del beticismo porque, más allá de sentimentalismo, don Manuel se juega esta temporada una empresa llamada Real Betis que le ha dado magníficos dividendos fuera y dentro de la entidad. Y esa empresa, si el beticismo quiere por mayoría, no hay don Manuel que la sostenga ni perrito que le ladre con la afición de espaldas a la pelotita.

Así que don Pepe León, *el mancomunado*, trabajará para ilusiarnos. Romero, veterano jugador reclamadao por Irureta, es la primera apuesta seria del nuevo mandatario. Que nadie diga que no viene cargado de nuevas ideas.

Un Presidente mancomunado.

Un Presidente mancomunado.

Hoy se presenta el nuevo (?) Presidente del Real Betis Balompié : don Pepe León. Será a los doce en el restaurante La Raza, para mayor gloria. Pocos cambios en la directiva (total, para qué, si seguirá mandando el de siempre) pero destaca un nombre,Luis Salcedo. ABC informa en su edición sevillana de hoy que el abogado Luis Salcedo tendrá firma mancomunada en la directiva con don Pepe León, para lo que guste mandar.

Y es en esas escuetas palabras donde encontramos el mejor dato para entender la *autonomía* que tendrá el nuevo Presidente respecto a la propiedad del club. Luis Salcedo es la mano derecha de Lopera. No es un abogado más en el amplio grupo de abogados que acompañan siempre a don Manuel. Sin el visto bueno de Luis Salcedo, Lopera no compra ni un billete de autobús.

Así las cosas, Lopera ha enseñado sus cartas. Don Pepe León, con sobrinito incluído en la nueva directiva, podrá hacer lo que más le gusta : enseñar su rostro ante cámaras de televisión, micrófonos de radio y fotógrafos de prena. Pero mandar, lo que se dice mandar, mandará Lopera. Hasta para comprar folios necesitará don Pepe León, el *siempre dispuesto*, de la firma de Luis Salcedo, es decir, de Lopera.  

No lo olviden, hoy toma posesión de la Presidencia del Real Betis Balompié un Presidente mancomunado. En algo tendríamos que ser originales, ya que en otros campos seguimos siendo tan rutinarios. Don Pepe León, *el mancomunado*.

La realidad puede con la ficción ( o la mentira) siempre.

La realidad puede con la ficción ( o la mentira) siempre.

Ni quitamos ni ponemos Rey. Esta es la información que publica hoy el diario ABC. Son datos, son hechos, no palabras vacías y discursos floridos. El Betis es hoy día un esperpento que sólo se reconoce en lo que pudo ser y no será mientras sigan los mismos. Su propietario hace caja ( se publica hoy la venta de Joaquin al Madrid) y su portavoz, personaje ridículo escapado de una opereta ridícula nos habla un lenguaje del siglo XIX, como si los aficionados fuéramos incapaces de contar hasta cien o sumar los fichajes de saldo que están llegando. León se presta a representar una comedia que tiene ya un gran objetivo : el propietario hace caja a la espera de acontecimientos.

( información del diario ABC del 30 de junio de 2006 )  

A 30 de junio, el Betis está al margen del mercado de los equipos grandes

G. T./SEVILLA
Pasan los días y los aficionados béticos siguen sin atisbar ese proyecto ambicioso al que se han referido el futuro presidente de la entidad, José León, o los integrantes de la peculiar secretaría técnica verdiblanca en las distintas entrevistas que han concedido en los últimos días. Queda tiempo suficiente para ilusionar a la hinchada con vistas a la temporada 2006-2007, pero la realidad del momento, lejos de aclarar las perspectivas, lo que hace es alimentar el desconcierto, pues no está el club albiverde en la línea de aquellos que apuestan claramente por estar entre los mejores de la próxima competición.
Hace ya un mes y medio que terminó la Liga y hoy, 30 de junio, es fecha clave en el fútbol porque marca el vencimiento de muchos contratos y la activación teórica del mercado. No obstante, en este tiempo la mayoría de los equipos ha ejecutado el grueso de la planificación de la próxima campaña, con la excepción importante del Real Madrid, cuyos movimientos siempre pueden provocar otros muchos. El Betis, sin embargo, ha hecho poco por el momento, actúa lentamente y sólo puede deducirse de su línea de actuación que se confía totalmente en los jugadores que ya estaban en nómina y que se ha abierto una etapa en la que el gasto ha de reducirse de forma notable. Como en el club bético apenas existen fuentes de información oficial, al contrario de lo que ocurre en el resto de las entidades de una mínima categoría, sólo cabe esperar para saber definitivamente en qué grupo de la Liga se va a situar el equipo que dirigirá Javier Irureta, si en el de aquellos que buscan clasificación para la UEFA con posibilidad de Liga de Campeones, en el de los que ponen la UEFA como objetivo, en el de los que aspiran a no tener problemas o en el de los que van a pelear por no descender.
Lo primero que hizo Lopera al terminar la pasada temporada fue renovar el contrato de Contreras, mejorar el de Juanito y comprar la ficha del italo-brasileño Edu. En estas decisiones subyace esa confianza comentada en los futbolistas que ya formaban parte del plantel. Luego se aceptó la marcha de Cañas y Varela, cuyos contratos vencían hoy, y se rescindió el de Paolo Castellini, que ha quedado libre para buscarse su futuro. Queda por dilucidar el futuro de Jaime Pérez, que vuelve tras no jugar mucho en el Las Palmas, donde ha estado cedido, y de Diego Tardelli, que debe volver al Sao Paulo tras su cesión y que hoy por hoy no tiene sitio en el Betis por ser extranjero, aunque el club no descarta negociar una nueva opción sobre él.
Los pasos se van dando lentamente y de tal manera que parece que la imprevisión es la nota dominante en el trabajo de preparación de la próxima campaña. El anterior entrenador se fue sin que nadie le dijera que ya no se contaba con él y luego se contrató a Javier Irureta, en una apuesta por la experiencia y el prestigio que sí invita a pensar que se quiere hacer un equipo competitivo.
Ocurre que antes de fichar al técnico ya se firmó a Fernando Vega, un joven lateral izquierdo que militaba en el Lorca en calidad de cedido y al que los técnicos del Sevilla, club propietario de su ficha hasta hoy, habían descartado por considerarlo de un nivel inferior al de David Castedo, Antonio Puerta y Dani Bautista. A este jugador, que llega libre de contrato, se le une el «Tati» Maldonado, delantero formado en la casa que ha hecho una docena de goles en el mismo Lorca y por el que hay que pagar 120.000 euros en concepto de recuperación.
Juanlu y Óscar López
En los dos últimos días se han conocido dos decisiones más. A la vista de que Irureta estaba pidiendo un lateral derecho y un extremo izquierdo, puestos para los que no hay especialistas en el equipo, el club bético ha recurrido a dos de los fichajes del año pasado, a pesar de que el rendimiento de ambos fue pobre. Así, se le ha comunicado al malagueño Juanlu que va a tener un sitio en el plantel y se ha negociado un contrato de cuatro años con Óscar López a expensas de que el lateral obtenga la carta de libertad del Barcelona. El Betis podía quedarse con el jugador pagando un millón de euros, pero esta opción se desestimó. Eso sí, quedándose libre sí que interesa. Aún así, se afirma que se sigue buscando un extremo zurdo e incluso otro lateral derecho, pero contando con Juanlu, Óscar López y Jaime Pérez -no con Tardelli-, hay 27 jugadores en la plantilla, e Irureta dijo que pretende trabajar con 22 ó 23.
Hasta ahora el Betis ha incorporado futbolistas de bajo coste y con un mínimo recorrido en la alta competición. Parece una pobre declaración de intenciones ante la apertura, el lunes, de la campaña de abonos.

*Notables*

El lenguaje también juega un papel importante en el discurso de la *salvación*. La palabra mágica en los últimos días, afianzada con anterioridad por su continuada difusión, es *notables*. Si usted ha pertenecido a alguna directiva anterior a la llegada de Lopera y discrepa de la gestión del actual propietario, formará parte desde el minuto uno del cuerpo de *notables* a los que don Manuel les tiene puesto la proa de todas las maldades.

Cuando Lopera dice *notables* está colocando un estigma en la frente de los señalados para reconorcerlos ante la afición y someterlos a un juicio público.  No se sabe de qué les acusa, cuáles son sus cargos, qué daños han hecho al club en el pasado que les impida eternamente aspirar a dirigir nuestra entidad. Simplemente son *notables* y con ello la Historia, reencarnada en la figura *^salvadora* de don Manuel, les condenará a los infiernos del antibeticismo.

Ese lenguaje está calando en la afición. Para una parte importante, los *notables* no sólo existen en cuanto tales sino que han sido nefastos en nuestro club. Lo curioso es que no forme parte de ellos don Pepe León, curioso personaje de quita y pon a quien don Manuel le tiene en especial estima. ¿No es un *notable* don Pepe?

Desde luego, si por sus méritos le tenemos que analizar, evidentemente don Pepe León no es un *notable*. Todavía está por ver cuál ha sido su contribución al Real Betis más allá del contínuo medrar contra distintos presidentes. Y si su apuesta a favor de Lopera, aceptando convertirse en un títere del *salvador*, es su mejor manera de contribuir al club, mejor será que se quede en su pueblo natal rumiando sus ansias de poder, como siempre ha hecho.

Lo bueno de don Pepe es que el tiempo le pone en su lugar, como siempre ha ocurrido cuando ha llegado al Betis. Así que tranquilidad que dará grandes momentos de gloria a nuestra entidad.

La historia interminable

La historia interminable

Este mundial de Alemania 2006 está siendo tan previsible que lo único que nos quedaba de aliciente e incertidumbre a los aficionados era la posibilidad de que España siguiera. No ha sido así. Fiel a su historia, la selección española ha sido incapaz de auparse al olimpo de los mejores equipos nacionales una vez´más. Hoy, a media tarde, estarán en sus casas todos los seleccionados y escucharemos los lamentos de la oportunidad perdida como una oración conocida.

España, a nivel de selecciones, es un equipo mediocre y del montón, que sólo levanta pasiones después de ganarle a Ucrania, Túnez y Arabia, un trío de oponentes que sirven más para acrecentar la depresión que para salir de ella. En cuanto el Mundial ha empezado de verdad para los nuestros, como diría Luis, Francia, con un equipo cargado de figuras y años, a punto de la jubilación la mayoría de sus componentes, se ha encargado de mandarnos al verdadero lugar que ocupamos en la historia de la copa del Mundo:el sillón para ver los partidos de cuartos, semifinales y final desde la televisión de casa, sin mayor aliciente de participación y como invitados a un festín de lujo que conocemos de oidas. 

Nuestros seleccionados se encuentran entre los jugadores mejor pagados del mundo, forman parte de equipos que disputan las máximas competiciones a nivel europeo y nacional, formando parte del grupo de elegidos que compiten cada año por los títulos, pero cuando se agrupan en un equipo llamado *Selección Nacional* se ponen a la misma altura que Ghana, cuyo paso por el Mundial ha sido mucho más decente en cuanto a la dignidad de su actuación e igual que la nuestra en  los resultados. A nivel de selecciones somos un equipo africano. Ese es nuestro nivel. Y, a veces, ni africano.

 

Si reconocemos lo que somos, fuera de esos ambientes ridículos de patrioterismo y de una euforia previa sin base alguna en los datos y la historia de nuestra selección,  podremos empezar a resolver algunos de los muchos problemas pendientes. Por ejemplo, llamando a Guus Hiddink para que nos ponga al mismo nivel de Corea, es decir, llegar a una semifinal, aunque se les caiga la cara de vergüenza a nuestros millonarios asalariados por empezar de cero , como niños malos que no terminan de pasar curso y repiten y repiten sus pésimas calificaciones.

O admitir que nuestro nivel máximo para un Mundial es conseguir llegar a cuartos. Toda una meta. Como la gran Ucrania. O nuestra vecina Portugal, desde hoy, mi equipo en este Mundial tedioso.

Una pausa en el camino

Una pausa en el camino

Nadie niega a don Manuel Ruiz de Lopera su derecho a ser propietario del Real Betis Balompié. Nadie impide que don Manuel Ruiz de Lopera, como accionista mayoritario, gestione la dirección de la nave bética. Nadie le puede negar la evidencia de esa legalidad.

Quienes criticamos a don Manuel lo hacemos:primero, como béticos que queremos lo mejor para el Betis y del que formamos parte desde que nacimos, generación tras generación, sintiéndonos tan propietarios del club como el que más; segundo, como ciudadanos libres que tenemos derecho a ejercer nuestra libertad de expresión dentro de la legalidad vidente; tercero, como socios y accionistas de una entidad cuya gestión entendemos es manifiestamente mejorable; y cuarto, lo más importante, por entender que quienes gestionan actualmente nuestro Betis ponen en peligro su continuidad, muy lejos de su discurso oficial de *salvación*.

Criticamos igualmente la forma y el fondo como fue convertido nuestro club en sociedad anónimo deportiva.La responsabilidad preferente de las autoridades deportivas de aquellas fechas, 1.992, no puede ocultar la lamentable gestión, llena de mentiras y verdades ocultas, que permitieron llegar al fútbol, y entre otros a nuestro club, a un grupo de personajes cuya forma de *entender* la ética de la gestión dejaba bastante que desear. En el caso de nuestro Betis, después de 14 años, existen datos suficientes y verdades reconocidas por los hechos como para afirmar que ni el Betis se encontraba en la quiebra que se proclamaba en 1992 ni su *salvador* dijo toda la verdad de esa realidad cuando consiguió la mayoría de las acciones. Desde aquella fecha se le ha negado al socio y accionista toda información y, mucho nos tememos, el Betis sea hoy día, un fantasma en manos de sociedades interpuestas de cuya solvencia nada se sabe ni se quiere informar por la propiedad.

Somos béticos que exigimos saber la verdad.

Somos béticos.

La carga de la prueba.

La carga de la prueba.

Cuando Lopera afirma que "a partir de ahora el Betis debe vivir de lo que ingrese" está transmitiendo un doble mensaje en primera persona: a) que ha puesto dinero en el Betis durante estos 14 años y b) que sin él el Betis no puede existir.

Algunos béticos pedimos urgentemente al señor León Gómez, próximo presidente de nuestro club, que aclare la cantidad de dinero aportada durante estos 14 años por el señor Lopera o sociedad de su propiedad o participada por él; que diga en qué partidas de los balances de estos 14 años se ha contabilizado ese supuesto dinero ingresado y de qué forma ha sido reconocido contractualmente; que enumere a qué ha ido destinado esos importes ajenos a la propia naturaleza del *negocio* fútbol en nuestro club y el porqué de la necesidad de ese dinero *extra* cuando las distintas auditorías de estos años presentadas a la LFP no dicen nada del tema.

Si el señor León Gómez no aclara esas declaraciones del propietario, si no informa al socio de lo ocurrido durante estos 14 años y sigue manteniendo la ficción de que el Betis existe gracias a Lopera, *y sólo gracias a Lopera*, entenderemos muchos béticos que León Gómez participa de forma activa en la farsa montada por don Manual desde hace 14 años. Que es sólo parte del *circo* de don Manuel.

En la última junta general, un grupo de accionistas solicitaron a don Manuel aclaraciones a determinadas partidas económicas, así como también una auditoría independiente que informara de la situación *real* de nuestra entidad. ¿Alguien piensa que con el secretismo que preside la gestión de nuestro club se puede interesar nadie *decente* por adquirir *de buena fe* la propiedad de la entidad? Decimos *alguien*, evidentemente, que no sea otro *lopera* que nos venda la película de sus bondades mientras *gestiona* todo cuanto le apetece sin mayores problemas de control y administración.

Quien tiene que aportar la carga de la prueba del dinero *prestado* al Betis durantes estos años es Lopera. Quien tiene que decirnos para qué ha sido empleado ese dinero es Lopera. Quien tiene que mostrar las facturas, contratos o justificantes que acrediten esa deuda es Lopera.

Y la pregunta clave es al señor León Gómez: ¿se responsabiliza como futuro presidente que la cuentas del Betis reflejan la realidad económica y financiera de nuestra entidad? ¿Qué ingresos faltarán en las cuentas de la próxima temporada en relación a la precedente?

O dicho de otra forma: Señor León Gómez, quiénes son los acreedores del Betis a 30 de junio de 2006. ¿Lo sabe usted?.

No pidamos peras al olmo.

No pidamos peras al olmo.

Detesto a ese tipo de aficionado al fútbol acrítico, incapaz de razonar frente a la realidad de los hechos, que se envuelve en la bandera de su propia demagogia para insultar a quienes no piensan como él o identifica, en el colmo de la paranoia, al club de sus amores con el tipo de turno que lo preside.

En el Betis, desgraciadamente, también existe un buen número de estos *incondicionales* al poder.

El discurso de los *lopera* que en el fútbol son va dirigido principalmente a esos aficionados. Y esos aficionados responden disciplinadamente al primer reclamo del victimismo, el patrotismo chusquero y falso, o los lamentos demagógicos del dirigente de turno. Cualquier rueda de prensa de don Manuel es buen ejemplo de lo que quiero decir. La última, sin ir más lejos, no tiene desperdicio en esta cuestión. 

Algunos de esos aficionados pasan al ataque con insultos en cuanto se ejerce el derecho a la crítica. Ataque que no es para defender al club sino a don Manuel Ruiz de  Lopera, evidentemente.  Don Manuel y estos aficionados forman un grupo facil de identificar a poco que se tenga un mínimo de sentido estético. Y ético.

Claro que ser *incondicional* de don Manuel sólo puede dar un tipo muy concreto de *seguidor* o aficionado.

Otra cosa sería pedir peras al olmo.

Las barbas del vecino.

Las barbas del vecino.

Los clubes italianos Juventus de Turín, Milan, Fiorentina y Lazio serán procesados por el escándalo de fraude en el mundo del fútbol, según la decisión del fiscal federal para la Justicia Deportiva Stefano Palazzi, hecha pública ayer.

Palazzi ha enviado a juicio a una treintena de directivos, árbitros y otras personas y entidades del mundo del deporte acusados con distintos cargos por el caso de fraude deportivo que salió a la luz el pasado mayo.

Está previsto que el juicio por el escándalo deportivo más grave de la Liga italiana arranque el 28 de junio y las sentencias definitivas se den a conocer a finales de julio, para que la UEFA sepa así qué clubes participarán en los campeonatos europeos.

Luciano Moggi, ex director general del Juventus, es el presunto cerebro de toda la trama y afronta cargos muy graves: fraude deportivo -algunas grabaciones telefónicas revelaron que Moggi pactó con el responsable de los colegiados, Pierluigi Pairetto, los árbitros de numerosos partidos de Liga y de Champions y los fiscales sospechan que fueron falseados los resultados de 19 encuentros en la temporada 2004-05- y secuestro -en noviembre de 2004, tras el partido entre Reggina y Juventus encerró al colegiado del encuentro en el vestuario y lo agredió verbalmente, quejándose del trato arbitral recibido por su equipo-.

Si se confirmaran las acusaciones la Juve podría perder las últimas dos ligas e incluso bajar a Segunda División. No sería la primera vez que un club italiano desciende por fraude. En 1980 el Milan perdió la categoría por un escándalo de apuestas clandestinas.

El vicepresidente del AC Milan, Adriano Galliani, ha presentado este jueves su dimisión como presidente de la Liga italiana de Fútbol, después de conocerse que será llevado ante la justicia deportiva por su supuesta implicación en el escándalo de fraude deportivo en el mundo del calcio.