No pidamos peras al olmo.

Detesto a ese tipo de aficionado al fútbol acrítico, incapaz de razonar frente a la realidad de los hechos, que se envuelve en la bandera de su propia demagogia para insultar a quienes no piensan como él o identifica, en el colmo de la paranoia, al club de sus amores con el tipo de turno que lo preside.
En el Betis, desgraciadamente, también existe un buen número de estos *incondicionales* al poder.
El discurso de los *lopera* que en el fútbol son va dirigido principalmente a esos aficionados. Y esos aficionados responden disciplinadamente al primer reclamo del victimismo, el patrotismo chusquero y falso, o los lamentos demagógicos del dirigente de turno. Cualquier rueda de prensa de don Manuel es buen ejemplo de lo que quiero decir. La última, sin ir más lejos, no tiene desperdicio en esta cuestión.
Algunos de esos aficionados pasan al ataque con insultos en cuanto se ejerce el derecho a la crítica. Ataque que no es para defender al club sino a don Manuel Ruiz de Lopera, evidentemente. Don Manuel y estos aficionados forman un grupo facil de identificar a poco que se tenga un mínimo de sentido estético. Y ético.
Claro que ser *incondicional* de don Manuel sólo puede dar un tipo muy concreto de *seguidor* o aficionado.
Otra cosa sería pedir peras al olmo.
