La anormalidad como norma.

Ya tenemos entrenador. ¿Debemos alegrarnos? Dificil pregunta. Y no lo digo por la persona contratada, Javier Irureta, que sin duda reune todos los méritos para entrenar a nuestra entidad. Es más, resulta indiferente, visto lo visto de la realidad del Real Betis, quién sea el entrenador elegido. Irureta conoce, por la cercanía de los hechos, el final que le espera si triunfa, como Serra Ferrer, mientras siga al frente del club, tapado o a cara descubierta, el mismo que le acab de contratar a él ,y las decenas anteriores, es decir, el patrón de patrones de los eternos *salvadores*.
Ahora hablaremos de Irureta y de los nuevos fichajes de jugadores durante el verano. También de los que se quedan o se van. ¿Se han dado cuenta del truco del almendruco que cada inicio de temporada nos prepara don Manuel? Pocos fichajes y todas las dudas sobre posibles traspasos: que si Joaquín, que si Oliveira...Uno de los dos, o ninguno, o ambos, quién sabe lo que pasa por la mente de don Manuel. Y por su cuenta de resultados, único *sentimiento* contrastado en el personaje.
Lo único cierto es que en la temporada terminada, temporada de la Liga de Campeones, los fichajes han sido escasos, malos, baratos y de relleno. Vamos, que don Manuel ha hecho caja.
Sería bueno que esta temporada nos tocara, por lo menos, la pedrea. Irureta, de momento, ha comprado un billete para el sorteo de don Manuel.
