La *generosidad* de don Manuel.

Entre todos los béticos que acudimos a la compra de acciones de nuestro club en 1.992, el único ( repito : el único) que no mostró ni un gramo de generosidad con nuestra entidad fue Manuel Ruiz de Lopera.
Don Manuel sabía, como sabe ahora, que el único *paquete* accionarial que tenía valor, y sigue teniendo, en el mercado de compra/venta futbolero es el mayoritario, es decir, el suyo. En España los equipos de fútbol no cotizan en bolsa y a un posible comprador de un club le es suficiente con adquirir algo más del 50% de acciones. Don Manuel sí puede vender sus acciones; usted y yo, no. No es extraño que don Manuel, de vez en cuando, lance el rumor de un posible comprador. Es una forma, también, de avisarnos a todos que nuestras acciones están en el rinconcito de los sentimientos pero como un *papelito sentimental sin valor*.
(Por cierto, será curioso, llegado el momento de una posible venta, a qué precio se produce la misma. Suponemos que la plusvalía de esa venta nunca podrá compaginarse con el discurso de la *salvación* y la *generosidad*, aunque, no se preocupen los afines, don Manuel no venderá mientras la vaca siga dando leche tan abundante y de tanta calidad).
La historia de los hechos es imposible de contradecir. En apenas 24 meses, un club que anunciaba quiebra, que era imposible de sostener por su deuda, incapaz de negociarla con sus acreedores o equilibrarla con su patrimonio, pasaba, en apenas 24 meses como digo, a invertir, en palabras de su presidente, 400 millones en una ciudad deportiva, 750 millones en comprar un jugador (Alfonso) y 500 millones en la compra de otros tantos. ¿Cómo era posible tanta generación de recursos estando, como se estaba entonces, en el Plan de Saneamiento y debiendo, según los balances, más de 3.000 millones de pesetas, entre ellos organismos públicos como Hacienda y Seguridad Social?.
La respuesta es muy clara. El Plan de Saneamiento entregaba al propietario un club totalmente saneado al día siguiente de comprarlo. Don Manuel no sólo compró el Betis en 700 millones de pesetas, sino que ese precio tan barato le permitió mandar en una entidad que no debía desde ese momento ni un duro a nadie y generaba importantes ingresos (television, taquilllas, socios, publicidad etc).
Cuando don Manuel dice que *algunos se quieren quedar ahora con el Betis por cuatro duros* no está queriendo decir más que donde puso 700 ahora quiere....¡Hagan apuestas, señores!
Y es que nuestro *salvador* no admite la *quita* en sus *intereses* personales. Hasta ahí podíamos llegar.
